Rutilando


Rut de nombre y de apellido común como Jiménez, nací en Suiza de padres emigrantes, padre Extremeño, madre Leonesa. Tras unos pocos años de vivir en Winterthur, más concretamente, volvimos a España, aunque mi padre siguió viviendo y trabajando allí. Es de esas cosas que sabes por que te las ha contado tu madre, más o menos.

He hecho multitud de cosas, desde tocar el piano, hacer karate, monitora de niños en campamentos de verano evangélicos, hasta vender revistas de la Guardia Civil, cosa complicada puesto que fué justo en plena crisis y la gente lloraba por teléfono pidiendote disculpas por no poder hacerse socio ya que hacía 2 semanas que habían despedido a toda la plantilla de la fábrica, por ejemplo.

Una de las cosas más difíciles que he tenido que asumir  han sido cuatro años de desempleo. Parece raro, por que todos hemos pasado por alguna enfermedad, por algún desamor, por un despido laboral, pero es curioso que con todo y con eso, para mi de lo más duro: cuatro años de entrevistas sin respuesta.

Y después de todo mientras vas “uniendo los puntos”, poco a poco vas dibujando la intensa carrera que te ha tocado, para bien y también para mal, vivir. Fascinante siempre. Y aqui estoy, escribiendo en un blog donde pensé que nunca lo haría. Esto podría decirse que es como cuando vas a una entrevista y sólo puedes contar lo que ellos quieren oir y no lo que a ti te gustaría contar.